“Por lo pronto, la lucha de quienes dirigimos editoriales es que la gente esté asegurada, que re-ciba sus sueldos y que duremos lo más posible a través de este túnel, del cual los optimistas creen que habrá mucha luz, yo creo que será muy difícil reconocer la luz entre lo que va a que-dar”, señaló Alberto Ruy Sánchez.
Las editoriales mexicanas necesitan respiradores, de lo contrario, morirán cuando inicie el desconfinamiento. Así lo expresaron la noche del jueves Patricia van ­Rhijn y Alberto Ruy Sánchez durante el conversatorio La crisis del libro en estado de alerta, organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el marco de la Fiesta del Libro y la Rosa 2020.
“Todas las editoriales pequeñas estamos preocupadas por salvar el sueldo de nuestros empleados, porque existe una ética bastante fuerte en la industria porque somos una industria que se basa en la confianza y en la ética. Desgraciadamente el mercado está parado y no vemos por ningún lado algún tipo de luz”, indicó Patricia van Rhijn, fundadora del Centro de Información, Desarrollo de la Comunicación y la Literatura Infantiles (CIDCLI).
La editora de libros infantiles añadió que en los últimos años la industria editorial se redujo, obligando a varios sellos a hacerse más pequeños.
“Nos cerraron las librerías del Fondo de Cultura Económica, no nos están comprando en las librerías de Educal y se acabaron los programas de coediciones, de bibliotecas de aula y escolares que también sostenían bastante a las editoriales infantiles y no infantiles. Se nos están cerrando muchas puertas”, comentó.
Aunque seamos ratones pequeños, tendremos que ver por cuál ventana nos escaparemos e intentar nuevas cosas, agregó Patricia van Rhijn.
“Si es que podemos seguir sobreviviendo, si no, ni modo, tendremos que cerrar la puerta porque no tuvimos los respiradores necesarios para sobrevivir. El panorama es triste, estamos preocupados porque no entra un centavo a la caja. Necesitamos respiradores”, expresó.
Cuando las autoridades indiquen el reinicio de las actividades comerciales, un reto que enfrentaran las editoriales será la reactivación de librerías.
“No será fácil, tenemos que apelar mucho a una campaña con el público para que el público nos apoye. Nosotros cumpliremos 40 años como editorial este 2020, si es que lo cumplimos”, dijo van Rhijn.
CIFRAS NEGATIVAS. A partir del cierre de librerías en México, la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) reportó una disminución de 200 mil unidades de libros de interés general por semana.
“Hasta la semana diez (del 12 al 18 de marzo), el mercado editorial mexicano era positivo con un incremento respecto al año anterior del 2.4 en facturación de 5.1 en unidades, lo cual nos daba una cierta perspectiva alentadora. Al cierre de la semana quince (del 6 al 12 de abril), el mercado tuvo una caída del 11 por ciento”, detalló Juan Luis Arzoz Arbide, presidente de la Caniem.
Las ventas se están sustentando en dos canales: en el e-commerce (descargas digitales y comercio electrónico) y ventas en supermercados, añadió.
“¿Qué estamos haciendo como Cámara? Estamos haciendo un esfuerzo conjunto entre Caniem y ALMAC, con Librería en tu casa, (promover la venta de) libros de interés a través de librerías y editoriales que tiene comercio electrónico”, señaló Arzoz Arbide.
Sin embargo, existen editoriales que no cuentan con esa facilidad, por ello, la Caniem trabajará en la siguiente semana para que ésta sea una herramienta para todas las empresas.
“Esperamos, la semana que entra, poder sacar y darles una posibilidad de una página donde puedan realizar este tipo de comercio a todas las editoriales sin importar el tamaño que sean y si están o no afiliadas en la Cámara”, dijo.
A la pregunta de cómo será el panorama de la industria después de la COVID-19, Arzoz opinó que se deberá reactivar la apertura de librerías lo más rápido posible y también señaló la necesidad de que la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría de Cultura federal, respectivamente, reactiven las bibliotecas de aula, escolar y las compras de bibliotecas.
“Calculamos que tomará 12 meses el arranque la industria librera”, precisó.
VIDA O MUERTE. “Antes de la crisis del coronavirus Artes de México era más o menos el 15 por ciento de lo que fue antes. Estuvimos trabajando mucho para poder pagar los sueldos completos durante algunos meses y seguir trabajando en casa con los proyectos”, comentó el editor Alberto Ruy Sánchez.
En opinión del autor, todos los apoyos que se hagan desde la Caniem serán importantes para que las editoriales no cierren.
“Por lo pronto, la lucha de quienes dirigimos editoriales es que la gente esté asegurada, que reciba sus sueldos y que duremos lo más posible a través de este túnel, del cual los optimistas creen que habrá mucha luz, yo creo que será muy difícil reconocer la luz entre lo que va a quedar”, señaló.
Ruy Sánchez añadió que la proporción de lo que cuesta la cultura “comparado con todo lo demás, que son gastos enormes del gobierno, es nada, representa una minucia aunque para nosotros sea una cosa de vida o muerte”.adidas Yeezy 350