La Unión Europea aprobó esta semana la propuesta que permitirá a los países que lo deseen aplicar el IVA reducido a las publicaciones electrónicas para equiparar su gravamen al de los libros en papel. Esta noticia, incluso, es positiva para para libros de otras regiones (como América Latina), porque afecta a la venta en esos países (El País). La medida corrige un problema de décadas en el que los libros electrónicos y otras publicaciones digitales se habían agrupado con software y otros productos relacionados con la tecnología, categorizándolos así como “servicios electrónicos” y colocándolos en una clasificación de impuestos diferente al material impreso. La decisión de los ministros permitirá a los estados de la UE bajar los tipos de IVA hasta cero en publicaciones electrónicas, que hasta ahora se gravaban con impuestos de un mínimo del 15 por ciento (Publishing Perspectives).
* Con información de proyecto451.com