Uno de los magnos poemas de Whitman, Carpe Diem, entrega poderosos versos sobre la salud y la bondad que trae aparejada la innovación, sobre el deber que representa perseguirla, sin menguar un ápice la libertad de acometerla o no para quién -en principio- la visione como posibilidad.
            El valor (o el peso, si así se quiere ver) que tienen las palabras y las ideas como motor de cambio lo ha aquilatado perfectamente la industria editorial, es justo la creencia en esto su razón de ser; las ha difundido por todos los medios y soportes que la tecnología creciente ha permitido. Natural es pues que sea una entidad que emana de la cámara nacional de esta industria: Editamos, centro de innovación y formación, la que conciba una propuesta de desarrollo y fortalecimiento de las cualidades que se requieren para responder a la invitación que la propia existencia representa: para contribuir con la generación de ideas/acciones que conlleven a mejores derroteros para la humanidad -así como en principio para cada uno de quién las concibe-.
            Para el acto de innovar es preciso, en primer término, se encuentre presente el germen de la motivación que impele al cambio respecto de un determinado estatus/estado, así como la intención o voluntad de atender lo que otro sugerente verso de Whitman hace resonar en muchas mentes y corazones cuando se le lee:
“No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario”.
 Lamentablemente estas ansias o aspiraciones, sin un medio ambiente propicio que consolide capacidades personales y colectivas para su realización, quizá detone en resultados pobres o nulos respecto de los sueños que las fundaron; por esto es que en Editamos nos dejamos provocar por la pregunta que se ha formulado y respondido la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE): ¿qué competencias y habilidades son relevantes para que un individuo pueda llevar una vida exitosa y responsable y que la sociedad logre enfrentar los retos del presente y el futuro? En cuya respuesta encontramos que son clave las competencias para la innovación y las define como “aquellas que todas las personas precisan para su realización y desarrollo personales, así como para la ciudadanía activa, la inclusión social y el empleo”.[1]
En atención a las premisas que documentos fundamentales que, en lo que va de estas dos primeras décadas del siglo XXI, ha emitido la OCDE sobre la innovación es que se ha articulado un programa académico con miras al desarrollo de las competencias que le son propias para los profesionales del gremio editorial y también de otros ámbitos empresariales. Los manuales de Oslo, de Canberra y de Frascati sentaron las bases para articular en 4 módulos y 12 asignaturas un ecosistema de formación para la innovación que consideramos consistente para quién desee hacer vida otro llamado de Whitman:
“Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo”.
Claudia Mónica Castro Delgadillo
Es profesional del gremio adscrita a la Dirección de Contenidos Educativos de SM México, integrante de la Comisión de Innovación y coordinadora académica de INNOVAR, Diplomado en Gestión de la Innovación de Editamos.
 

[1] OCDE/USAID (2005). La definición y selección de competencias clave. Resumen ejecutivo. http://www.deseco.admin.ch/bfs/deseco/en/index/03/02.parsys.78532.downloadList.94248.DownloadFile.tmp/2005.dscexecutivesummary.sp.pdf